Tipos de Ciudades. Evolución a lo largo de la Historia

Tipos de Ciudades. Evolución a lo largo de la Historia


CIUDADES GRIEGAS


Aparecieron alrededor del siglo VIII a. C. Las polis son una de las características que mejor definen la civilización griega porque representaban el centro político, cultural y ciudadano de la sociedad griega.



ESTRUCTURA DE LAS POLIS

Casi todas las polis compartían rasgos urbanísticos comunes:

- Acrópolis (o ciudad alta). Fortaleza o ciudadela fortificada que se construía aprovechando alguna elevación del terreno como la cima de una colina y era el lugar donde se resguardaban, en caso de conflicto bélico, todos los miembros de la comunidad (ciudadanos, artesanos, campesinos, mercaderes y esclavos) y donde se construían los edificios políticos, económicos y religiosos de la polis. Algunas acrópolis se convirtieron en el centro religioso de la ciudad como sucedió en Atenas.

- Ágora o plaza pública, constituía el centro neurálgico de la polis en el que se concentraban la actividad comercial (mercado), cultural y pública. Era el lugar donde se reunían los ciudadanos. Solía ubicarse junto al puerto en las ciudades marítimas. El ágora ateniense estaba situada frente a la entrada de la acrópolis.


- Muralla defensiva que rodeaba los principales barrios de la polis. Cuando el núcleo urbano era pequeño las murallas no eran necesarias porque los habitantes podían resguardarse en la acrópolis, pero conforme la ciudad crecía y se extendía surgía la necesidad de construir murallas. Algunas polis como Esparta nunca tuvieron murallas. En caso de guerra los vencedores solían imponer a los vencidos la demolición de todas las murallas y la prohibición de reconstruirlas.
CIUDADES ROMANAS



CIUDADES ROMANAS

¿Cómo era una ciudad romana?

Los primeros asentamientos romanos carecían de planificación y su trazado respondía a la adaptación al medio físico, lo que determinaba una estructura caótica.

La planificación

La planificación urbana, que se observa en las diferentes ampliaciones de Roma y en las ciudades de nueva creación, utilizaba el modelo hipodámico partía de un trazado rectangular y geométrico con calles paralelas y perpendiculares entre sí. Cada cuadrado formaba una manzana, ínsula.



Las calles 

Las calles de las ciudades romanas estaban pavimentadas. Además había aceras para los peatones.
Entre todas las calles destacan dos grandes avenidas que recorrían de norte a sur (cardo) y de este a oeste (decumano) la ciudad. Estas dos calles convergían en el centro del rectángulo en el foro, autentico corazón de la ciudad.



El foro 

El foro romano es heredero del ágora griega. Se diseñó como un espacio rectangular porticado, que concentraba toda la vida pública. En él se levantaban los principales edificios de gobierno (asambleas, senado), de culto (templos), económicos o judiciales (basílicas y mercados). Además, al aire libre realizaban los grandes discursos los magistrados y los alabanzas funerarias los parientes de los fallecidos. 

CIUDADES DE LA EDAD MEDIA

Las ciudades medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.

Los edificios más destacados eran la catedral, el ayuntamiento, la Iglesia, las lonjas y los palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. El resto del espacio estaba ocupado por un enjambre de calles estrechas y tortuosas, entre las que, en ocasiones, había pequeños huertos.



Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas y los ajusticiamientos.



El ambiente de las ciudades era muy insano. Pocas calles estaban empedradas, por lo que se caminaba entre el barro. Las ciudades carecían de alcantarillas y los desperdicios de las casas se arrojaban directamente a las calles. Por ellas correteaban también los animales domésticos (gallinas, cerdos, etc.) que poseían algunos habitantes. Por todo esto, las enfermedades eran frecuentes. Como muchas viviendas eran de madera se producían numerosos incendios.

CIUDADES EDAD MODERNA

Durante toda la Edad Moderna los edificios serán bajo y pobres, con amplias huertas interiores . Los caminos son más estrechos que nunca, y las órdenes religiosas, que se han vuelto urbanas, tienen amortizado gran parte del suelo. Los gremios son poderosos y ejercen un severo control funcional y espacial sobre la producción, la calidad, la venta y el acceso a la profesión. La ciudad moderna del siglo XVI continúa siendo, en gran medida, medieval.



Pero durante el Barroco la ciudad tiende a cambiar radicalmente. Se acometen operaciones de cirugía urbana: ensanchamiento de calles, creación de perspectivas, salones, arboledas, paseos, etc. La ciudad refleja la grandeza del Estado y la monarquía, y se señalan diversos edificios emblemáticos creando espacios y puntos de vista que los destaquen. La ciudad comienza a tener una fachada, pero también tendrá espacios singulares y recogidos, que crean luces y sombras, muy del gusto barroco. El modelo universal de este tipo de ciudad es Versalles, que en España se imitará en ciudades como Aranjuez, y se hacen ciudades nuevas, en Sierra Morena, con un plano ortogonal, como La Carolina.


CIUDAD PREINDUSTRIAL

La ciudad preindustrial se ubica en una etapa de desarrollo previa a la industrialización. Las sociedad preindustrial fue básicamente rural y la ciudad representaba el centro de la administración del territorio, donde el excedente más importante venia del campo. El movimiento de la ciudad era lento, y dependía de la producción de alimentos, lo que traía como consecuencia el aumento de la población en épocas de abundancia.



La ubicación de la ciudad con relación a su entorno geográfico se determinaba por razones de tipo político, económico y estratégico, por las rutas que facilitaran el acceso de hombres y mercancías. El lugar donde estaban los asentamientos era principalmente defensivo. También la organización y la forma de la ciudad eran el reflejo de lasociedad. La manera en que crece la ciudad queda reflejada en el trazado urbano, en unas ciudades donde existían murallas, era para delimitar el campo y la ciudadestas murallas desempeñaban doble finalidad, defensiva y fiscal. El crecimiento de la ciudad se producía extramuros.

CIUDAD INDUSTRIAL

La Revolución Industrial transformó la vida de la ciudad e hizo posible una mayor productividad, que determinó sostener concentraciones demográficas cada vez más densas en Europa y posteriormente en otras zonas del mundo. Teniendo un punto de partida en el proceso industrial durante los siglos XVIII y XIX, que requirió la concentración de la mano de obra cerca de las fuentes de energía y transporte.



Las ciudades industriales aparecieron rápidamente en el Reino Unido, noreste de Europa y nordeste de los Estados Unidos. De manera simultánea, las ciudades ya existentes aumentaron su población. En 1850, menos del 7 % de la población mundial vivía en centros urbanos de más de cinco mil habitantes. Hacia 1950, ya era más del 30%, y en las naciones industrializadas, el doble.

La ciudad industrial trajo consigo la proliferación de viviendas hacinadas para albergar a la multitud de obreros que venían del el campo a la ciudad en busca de trabajo y de mejores niveles de subsistencia.

CIUDADES Siglo XX - XXI (Post-Industriales) 

La ciudad actual es un resultado del sistema productivo que surge de la segunda revolución industrial del siglo XX. Este nuevo sistema productivo tiene su pleno desarrollo durante la segunda mitad del siglo, y en España, sobre todo, a partir de los años sesenta.



Una economía basada en la fábrica y en las tecnologías del proceso industrial, con un modelo de movilidad centrado en el vehículo automóvil y el motor de combustión interna; un sistema energético basado en la electricidad y en los derivados del petróleo, junto con otros factores, determinan un urbanismo que lleva a la ciudad dispersa en el territorio, a la especialización de usos urbanísticos y a la creación de nuevos espacios de actividad económica que se desarrollan en los polígonos industriales situados fuera de las ciudades.



Pero actualmente estamos en pleno proceso de cambio del sistema productivo, hacia un nuevo modelo en el que la fábrica industrial tradicional se transforma en una cadena de valor global. Un nuevo sistema productivo en que cada elemento se relaciona con otros muchos, y todo el conjunto suele estar coordinado por uno o varios agentes que dominan la cadena de valor global. En este sistema, la innovación es el factor clave de la competitividad, resultado del conocimiento y de la creatividad, del talento de las personas. Estas personas desean vivir en una ciudad distinta, en un nuevo modelo de ciudad, la ciudad del siglo XXI.


Nos encontramos, pues, en un momento de transición en el que se está conformando el llamado “nuevo sector innovador”, formado por actividades relacionadas con la producción avanzada ( advance manufacturing), la robótica, las tecnologías de la información, las ciencias de la vida, las tecnologías médicas, los nuevos materiales, la nanotecnología, la fotónica, etc. Las tecnologías que a escala europea se han venido a denominar las KET o Key Enabling Technologies. Son las tecnologías que forman parte del nuevo núcleo tecnológico que determina las nuevas actividades económicas. Este nuevo núcleo tecnológico requiere, para su pleno desarrollo, de un nuevo modelo de ciudad.



Todos estos factores provocan una gran revolución que conlleva la necesidad de un cambio radical en la forma en que se ha planteado hasta ahora el urbanismo. Es necesario tener una nueva visión del fenómeno urbano que resulta de la integración conceptual de continente y de contenido. El sistema productivo y la nueva realidad económica no pueden ir por un lado y el urbanismo por otro. El nuevo urbanismo debe ser resultado de la integración de disciplinas como la innovación, la tecnología, el nuevo modelo energético, las políticas educativas y sociales y, por supuesto, las políticas económicas e industriales. No podemos planificar el territorio sin una visión integral de las nuevas tendencias que están determinando la nueva ciudad del siglo XXI. Este cambio radical se producirá a lo largo de un proceso que ya ha comenzado en todo el mundo.